Dublín accesible…parte I

¡Mi primer viaje en avión después del accidente! Yujuuuuu. A ver, que parecerá una tontería, pero es que me ha hecho mucha ilusión volver a viajar y más al destino al que he ido: ¡DUBLÍN! El año pasado os conté mi relación con Dublín y los McGuinness en esta entrada, por lo que no voy a repetir la historia, pero… ¡estaba emocionadísima! Por volver a verles y por volver allí. Viajar a un sitio por primera vez es maravilloso, pero hacerlo donde has hecho “vida” y en cada rincón aparece un recuerdo te produce un nudo en el estómago tremendo. Pero debo decir que ha sido fantástico y no esperaba que todo fuera a ser tan fácil. Como son muchas cosas las que quiero contar, creo que lo voy a estructurar en capítulos. ¡COMENZAMOS CON LO BÁSICO!

Viajar en avión en silla de ruedas:

Este tema me tenía muy preocupada. ¿Cómo me meto al avión? ¿Me facturan la silla? ¿me quitarán la silla y tendré que usar otra antes de subir al avión? ¿La presión afectará a las ruedas? ¿Tratarán con cuidado la silla de ruedas? ¡MADRE MÍA CUÁNTAS VUELTAS LE HE DADO! Para volverse loca. Para al final resultar lo más sencillo del mundo.

  1.  No, no te quitan tu silla. Vas con ella hasta la puerta de embarque y allí te pasan a otra más estrecha para llevarte a tu asiento.
  2. No hay que pagar por facturar la silla de ruedas. En mi caso viajaba, además, con un handbike Batec eléctrico, por lo que tenía que especificar que la batería es seca y es parte de la silla de ruedas. Sin problema. Te ponen una etiqueta de equipaje pesado y de que la dejen en la puerta al llegar al destino y listo.
  3. La asistencia para personas con discapacidad es muy eficiente. Me acompañaron desde el mostrador de facturación hasta la puerta de embarque del avión, para que no tuviese problemas en los controles ni nada. Luego me pasaron la primera para que después entraran el resto de pasajeros. Puedes pedir que sólo vayan a la puerta de embarque para prestar la ayuda en ese momento, pero mira… ya que era la primera vez que volaba en avión, me apetecía que me acompañaran a todo, que estaba muy nerviosa (a la vuelta, como fuimos al aeropuerto muy pronto, sólo la solicité a la hora de embarcar en el avión y así poder ir al baño, visitar tiendas, comer, etc…). Una vez llegas a tu destino, tienes que esperar a que todo el mundo baje del avión para que puedan venir a recogerte. Sales y ahí está tu silla esperando. Un lujo. Además, el chico que nos recogió era súper gracioso y amable. Aquí he de añadir que la Terminal 1 de Barajas debería plantearse el mejorar sus instalaciones, porque después de ver lo bien que tienen preparado el aeropuerto de Dublín con tantos ascensores, llegar a Madrid y que te tengan que bajar en un elevador que a veces funciona y otras no… es un poco lamentable.
  4. No, las ruedas no se explotan. Qué pasa, tenía miedo, la inexperiencia… jajaja. Me imaginaba con problemas técnicos fuera de Madrid y me entraban los cuatro males. Obviamente, las cabinas están despresurizadas, pero a saber, cosas más raras se han visto.
  5. A la ida tuve la suerte de que me sentaran en un asiento donde veía cómo metían las maletas en el avión. Así pude comprobar el trato que se le daba a mi silla y al Batec. La verdad es que es una de las anécdotas del viaje, porque la gente se quedaba totalmente descolocada cuando veía una silla con una moto. Les veía cómo hacían bromas al respecto, cómo la rodeaban con cara de desconcierto… ay, ¡si supieran que la usuaria de los aparatos les estaba observando! Me partía de risa, pero me quedé muy tranquila cuando vi que lo metían con mucho mimo. Me tranquilizó mucho y pude disfrutar del placer de viajar. Porque al contrario de muchas personas, me encanta viajar en avión, no me produce nada de miedo, me fascina…

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Al llegar recogimos nuestra maleta y ala, a buscar al señor del transfer.

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Del aeropuerto a Dublín

En nuestro caso, primero fuimos a Gorey para visitar a los McGuinness. Está a hora y media en coche del aeropuerto, por lo que contacté con una agencia de transfers para que viniera un conductor con un coche grande donde cupiésemos dos pasajeros, dos maletas, una silla de ruedas y un Batec. No encontré un servicio de autocares que llevara directamente hasta el Condado de Wexford que admitiese viajeros en silla de ruedas. Aunque existe este servicio, no me dieron la opción de ayudarme a subir al autocar al no estar adaptado, por lo que desistí. Me decidí por el transfer que, aunque fue un gasto extra, resultó ser un servicio muy eficiente. Te buscan según tus necesidades el transfer más barato y, efectivamente, me lo encontraron. Estuve preguntando a taxistas, etc. y la diferencia eran 50 € mínimo.  Así que muy contenta, porque el conductor era muy muy majo y me esperaba con un cartelito con mi nombre a la salida, ¡cómo en las pelis! jiji.

Si quieres ir a Dublín directamente, puedes ir en autobús adaptado. Nosotros lo cogimos a la vuelta y de maravilla. Además, tuvimos una suerte increíble porque justo perdimos uno que iba lleno de gente y al minuto apareció otro autobús sin gente, por lo que fuimos muy cómodos.

Hoteles adaptados:

Hay varios, pero al final intentas buscar un equilibrio entre la calidad del sitio y el precio. Para cerciorarme de que todo estuviese correcto, estuve mandando emails a los hoteles para que me aseguraran que disponía de todas las necesidades básicas, ya que no quería sorpresas como encontrarme sin silla para ducharme, por ejemplo. Me pasó en España y, la verdad, si llegaba a Dublín y tenía que irme a buscar a una ortopedia una silla de ducha… me hubiera dado un síncope.  Como visitamos Gorey y Dublín, nos tuvimos que hospedar en dos:

Amber Springs durante nuestra estancia en Gorey. No acostumbro a quedarme en hoteles de tanta categoría, pero la verdad es que se agradece cuando están tan bien adaptados. En Gorey hay tres hoteles adaptados y este era el más barato… aún así eran cuatro estrellas. Me sentía lo más. Era una habitación gigante, que en realidad era triple porque había una cama de matrimonio y otra de 90. Esto me gustó mucho, porque hace poco estuve buscando una triple adaptada en una región de España y no la encontré. Y, la verdad, que las habitaciones adaptadas sean triples me parece un gran acierto porque de esta manera facilitas la vida de muchos turistas con discapacidad que buscan hacer un turismo familiar. El baño era una pasada, qué os voy a decir… pero se me olvidó hacer fotos.

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The Ripley Court: mucho más modesto, pero que cubría perfectamente nuestras necesidades. Está en Talbot Street, al lado de la estación de tren y del autobús que te lleva al aeropuerto, por lo que su ubicación es inmejorabe. Además, como Dublín no es una ciudad grande, podíamos ir andando/rodando a todos los sitios. No sé si ser de Madrid me hace ver la ciudad pequeña y que todo está al lado, a lo mejor para otra persona considera que el hotel está lejos. Para nosotros era perfecto. Y para los más creyentes: si abrís los cajones de la mesilla tenéis UNA BIBLIA. Qué detalle. A mí, que soy atea, me hizo muchísima gracia, la verdad… jajajaja. Pero también encontramos secador y plancha para la ropa. Hace mucho que no viajo, pero lo del secador a mí me ha parecido lo mejor del mundo, porque antes siempre me llevaba el secador en la maleta y ocupaba mucho espacio. ¡Así me ahorro un montón! Qué cateta debo parecer escribiendo este párrafo, pero para mí que los hoteles tengan secador del bueno me ha parecido de lo mejor jaja.

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ESO SÍ: ¡¡¡MALDITAS MOQUETAS!!! Vaya lata en ambos hoteles, cómo las odio, qué mal rueda la silla jaja.

Y, una vez que os he contado las cosas básicas de “cómo organizar un viaje a Dublín y no fracasar”… dejo para la próxima entrada los detalles, emociones e impresiones del viaje 😉

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14 respuestas a “Dublín accesible…parte I

  1. Me encanta viajar, con más de 36 aviones usados, 2 barcos transatlánticos, y otros de menor escala, y la verdad la silla nunca a sido un impedimento, suelen tratar bien nuestras cosas, pero aún no e viajado desde que tengo el Batec, me da un poco de miedo que me den problemas por ser un acople, etc. La verdad ganas no me faltan.

    Como bien comentas lo peor es cuadrar hoteles, visitas y viajes con nuestras necesidades, me e encontrado con muchas sorpresas como un escalón para entrar a la habitación de hotel adaptada… si, la habitación por dentro era adaptada, pero tenía un escalón para acceder. Irrisorio.

    Me a gustado mucho leer tu experiencia, y espero que sigas viajando, no te frenes, no pares, que nadie te diga “no puedes”.

    En fin… Viajar es un placer y en mente tengo mi próximo destino, un mes a Japón.

    1. ¡Hola Broguduruk! Vaya viajes te pegas! jajajaja. Yo soy muy histérica con el tema de accesibilidad, necesito tener controlado qué me voy a encontrar, porque me agobio rápido jaja. Pero con miedos fuera, a ver cuando tengo la posibilidad de hacer otra escapada 🙂

      ¡JAPÓN! ¡ese si que es un sueño a realizar para mí desde hace años! hace poco estuvo mi amiga Cris, que también es una viajera empedernida, y seguro que dentro de nada cuelga una reseña del viaje. Ha estado tres semanas, seguro que te sirve de ayuda. Cuando vea que lo ha escrito te pongo aquí el enlace 😉

      Sobre viajar con el Batec, no te preocupes. A mí me preocupaba también un montón por el mismo tema, pero no te ponen ninguna pega. Lo único:
      -vas a tener que repetir que es batería seca diez mil veces, porque te lo van a preguntar un montón.
      -No decir que es acoplable. Tú dices que es tu silla de rueda, las dos cosas juntas en el mostrador de facturación. Te pedirán que cuanto pesa, sumas como 13+lo que pese tu silla (así a ojo) y te ponen la etiqueta de equipaje pesado o de llevar a la puerta del avión. Imagino que depende de la compañía. Una vez estés en la puerta de embarque, si te pueden pasar directamente a la otra silla mejor que mejor. Si te la tienes que desenganchar, pedir por favor que la vuelvan a unir porque sino un golpe puede dañar el eje y luego no podrías usarla (soy así de drástica jajajaja). Yo tuve que desengancharla porque tengo las piernas muy largas y no me hicieron caso cuando les pedí que me la engancharan…jajaja. Lo mío en caso aparte. Aún así, llegó perfecta y me la llevaron a la puerta del avión también. Como era finger, creo que vieron lo que pesaba y dijeron: como llevemos todo el conjunto a la bodega morimos jajaja.
      -La batería llévatela contigo dentro del avión por si le dan un golpe.

      Y nada, a seguir viajando y a ver si haces lo de Japón *.*

      ¡Gracias por comentar!

  2. Pero qué bien te ha sentado el viaje! Estás guapísima! Más aún 😉 Y has escrito una guía de viaje espectacular. Las editoriales de los libros de viajes deberían contratarte, algo así como lo que hacía el prota de “El turista accidental”.
    Un beso nube de tu fan número 1.

    1. Jajajaja hace ya un mes, ¡pero no he tenido tiempo de escribir! Muchas gracias, me sentó de maravilla el despejarme, la verdad ^^ Sobre el libro…jajajaja, estás fatal. Hay un montón de blogs sobre viajes accesible que son una maravilla y que han ayudado un montón a la hora de preparar cositas para el viaje. A esos sí que deberían publicarles un libro 😀 pero gracias, preciosa.

      Muaaaa

      1. Imagino que hay muchos blogs y cosas… pero ninguno estará escrito con tu salero. Eso seguro. Y lo del Canal Viajar (que dice Miguel Ángel Cuesta) no es ninguna tontería! Ya te veo cámara en mano, poniendo caritas cuando te des cuenta de que hay un escalón para acceder a tu habitación adaptada (gracias, broguduruk , por ese apunte surrealistamente real). 😉
        Besos nube.

      2. jajajaja, me pasaría poniendo caras todo el programa por cualquier cosa…la verdad, sería muy gracioso xD si viajara más me abriría un canal de youtube o algo. De bloguera a youtuber jajajaja.Un beso, nube 😉

    1. jajajaja. Te digo lo mismo que a ella: mejor que vayan a los blogs de viajes accesibles, porque si me tienen que dedicar un canal exclusivo para el canal Viajar, me da que no tendrían material ni para dos programas jajaja…igualmente, me halaga mucho. Me alegro que hayas disfrutado la primera reseña 🙂

      Muaaaa

  3. Me alegro de haberte descubierto, gracias a Miguel Ángel Cuesta. Te seguiré la pista, porque creo que tienes mucho que aportar y puedes darme muchas ideas para el libro en el que estoy trabajando. Enhorabuena por el blog y gracias por compartir tu aventura. Espero leerte con asiduidad

  4. Cómo me alegro de que hayas disfrutado de tu primer viaje. Sé por experiencia que volver a un sitio especial con silla no es sencillo, pero una vez que te quitas el lastre vuelve a ser especial y vuelves a hacerlo tuyo y disfrutarlo. Y eso tú lo haces fácil, pequeña.. Estoy segura de que éste es dólo el primero de muchos…Gracias por compartirlo.

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